La puertorriqueña, Jeimy Osorio, nos concede una entrevista en donde comparte sus experiencias en los distintos trabajos que ha tenido. En España la recordamos por su trabajo en Una Maid en Manhattan.
¿Cómo fue la experiencia de protagonizar Celia?:
Ha sido uno de los retos más grandes a nivel actoral y personal. A nivel actoral, porque representa mi primer proyecto protagónico, y a nivel personal, por asumir con respeto la responsabilidad de interpretar un personaje histórico con la magnitud y alcance de Celia.
Fue una experiencia enriquecedora porque me permitió aprender de todo lo que me rodeaba; a la vez, hacerme consciente de reconocer el compromiso en un trabajo de equipo que depende de mí. Me permitió valorar el sentirme rodeada de un grupo de producción, directores y actores de primera calidad y de talla internacional. Y por último, retarme a mí misma cada día a disfrutar cada parte del proceso creativo de la historia del personaje.
¿Cómo resumirías el argumento de esta bionovela al publico español?:
Es la historia inspirada en la vida de una joven que tuvo que luchar contra las adversidades de la pobreza, racismo, y exilio a cambio de lograr su sueño de cantar junto a la orquesta musical más importante su país, y más adelante hacerse su lugar en la música Latina. Además de encontrar y luchar por el Amor verdadero.
En España, llevamos tiempo esperando Santa Diabla. ¿Qué anécdotas y experiencias te trajo esta telenovela?:
Santa diabla me regaló un personaje con un trasfondo más profundo que el resto de los personajes que había interpretado anteriormente. Mara, como se llamaba el personaje, tenía que lidiar con una suegra racista. Lamentablemente, hoy en día, esta situación sigue afectando mucho a nuestra sociedad, por lo tanto, este personaje automáticamente me convertía en una portavoz hacia la mujer afro latina que no se siente lo suficientemente representada en televisión. Era una nueva bandera que estaba llevando como actriz en Latinoamérica. Este personaje abría puertas a historias que aún no se han contado en nuestra sociedad latinoamericana en nuestros tiempos.
Entre las anécdotas que recuerdo, es que varios de nuestros compañeros vivíamos juntos en el mismo edificio y siempre buscábamos alguna excusa para vernos y compartir y luego de nuestros días de trabajo. Solíamos hacer barbacoas, correr bici o ir a la playa. Pude aprender mucho de actrices veteranas como Sully Montero, Gledys Ibarra, y Gilda Haddock.
Amaba hacer escenas con Gledys Ibarra, quién interpretaba a mi madre. Creeamos una conexión muy especial desde el primer día. Recuerdo que cuando nos presentamos, nos abrazamos como por 5 minutos, sin hablar y ahí surgió una relación de madre e hija inexplicable. Se podía sentir ese cariño dentro y fuera de escena, tanto así que creamos una bonita amistad que aún perdura.
¿Y de Una maid en Manhattan y Por que el amor manda?:
De una Maid en Manhattan aprendí sobre cómo aprendían y se desenvolvían mis compañeros, delante y detrás de cámaras. Ésa fue mi primera telenovela y no comprendía mucho sobre la terminología utilizada en el set. Tuve que contar con la paciencia de mis compañeros y director para no mirar las cámaras, no olvidar los textos, buscar mi luz, no golpear el micro, recordar mi acento neutro y divertirme. Aún recuerdo como me temblaban las piernas para la audición. Recuerdo llegar a mi casa y encerrarme a llorar luego de la audición porque pensé que lo había hecho mal.
Porque el Amor Manda me regaló la experiencia de trabajar con actores sumamente profesionales en un país que se dedica a fabricar telenovelas. Tuve que retarme el doble, porque nunca había visitado México, y mucho menos estaba familiarizada con la comedia mexicana. Este personaje retaba un poco mi moral, ya que era la primera villana que interpretaba, así que manejarlo dentro de la comedia fue un gran reto. Cuando empecé a disfrutar del personajes y sus travesuras, nacieron momentos maravillosos. Como los bailes que me inventaba en las escenas.
Disfrutaba mucho de grabar escenas con Fernando Colunga y Blanca Soto, porque aprendí de su profesionalismo y su manera de trabajar en equipo. Entre las amistades actorales se encuentran Violeta Isfel, que hacía el personaje de Marisela, y María Elisa Camargo. Compartíamos camerinos y buscábamos siempre la excusa para compartir fuera de escena.
¿Has sufrido alguna vez discriminación por tu piel en este mundo de las cámaras?:
Siento que mi color de piel y mi cabello han sido mi mayor carta de presentación en cada lugar donde me presento. Hasta el momento me siento sumamente agradecida con todas las oportunidades que se me han dado gracias a llevar con orgullo mi cabello rizado y mi color de piel.
¿Cuál sería tu sueño en el ámbito artístico?:
Tengo varios sueños artísticos. Entre ellos se encuentra lanzar mi proyecto musical. Mi carrera inicialmente comienza en el canto, así que deseo hacer colaboraciones musicales con artistas de diferentes países y crear e interpretar canciones en otros idiomas y para otras culturas. Deseo continuar haciendo cine, series de televisión y formar parte de diversas fundaciones benéficas a favor de la salud, educación y bienestar de la niñez. No solo en mi país, sino en cada país que me sea posible.
¿Te sientes realizada ya?:
Inicié mi carrera hace 10 años, sin embargo, siento que apenas estoy dando mis primeros pasos. Me siento muy satisfecha con lo que he logrado, pero siento que hay un camino muy largo por recorrer. Sentiría una inmensa fortuna el poder continuar haciendo lo que más amo.
¿Conoces nuestro país?:
Sí. Tuve la oportunidad de celebrar mi cumpleaños hace tres años en Madrid y en
Málaga, y ha sido una de las experiencias más inolvidables, enriquecedoras e inspiradoras de toda mi vida. Tengo varias amistades allá y sueño con volver pronto. Siento que hay mucho más por descubrir sobre mi propia historia, ya que como puertorriqueña tengo raíces españolas.
¿Te sientes realizada ya?:
Inicié mi carrera hace 10 años, sin embargo, siento que apenas estoy dando mis primeros pasos. Me siento muy satisfecha con lo que he logrado, pero siento que hay un camino muy largo por recorrer. Sentiría una inmensa fortuna el poder continuar haciendo lo que más amo.
¿Conoces nuestro país?:
Sí. Tuve la oportunidad de celebrar mi cumpleaños hace tres años en Madrid y en
Málaga, y ha sido una de las experiencias más inolvidables, enriquecedoras e inspiradoras de toda mi vida. Tengo varias amistades allá y sueño con volver pronto. Siento que hay mucho más por descubrir sobre mi propia historia, ya que como puertorriqueña tengo raíces españolas.
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